Uno de los presuntos participantes en el ataque contra Nadia Beller, la abogada que es expareja del empresario Fernando Cerimedo, afirmó a través de redes sociales que el blanco real de la agresión era otra persona, no la víctima.
Aldo Silva Peña, apodado "Juancho" y señalado por las autoridades bolivianas como implicado en el hecho, reconoció haber participado pero negó haber sido quien disparó. Sostuvo que el plan era solo asustar a Beller, de 33 años, y robarle la cartera, aunque afirma que nunca estuvo previsto "rematarla" una vez en el piso.
En su declaración pública, Silva Peña mencionó que su rol fue limitado a tareas de logística. Aseguró que hubo tres personas por encima suyo que financiaron y ordenaron el ataque, entre ellas un hombre identificado como "Toño", quien supuestamente trabaja en la Gobernación de Cochabamba. También mencionó a alguien apodado "Chino" quien habría realizado seguimiento de Beller.
El sospechoso explicó que decidió hacer pública su versión porque teme por su vida: aseguró que quienes lo contrataron pretenden "silenciarlo" e impedir que hable con autoridades o medios de comunicación.
La investigación avanza con varios detenidos: además de "Juancho", la Policía boliviana señaló a otro sospechoso apodado "Don Fiti" como participante directo. La pareja de Silva Peña y Roger A. C., identificado como proveedor del arma, ya están en prisión preventiva. Las autoridades también emitieron una orden de captura contra una exfuncionaria de la Aduana boliviana. El ataque ocurrió el 17 de agosto.




