La soja alcanzó su mejor cotización bajo la gestión Milei, impulsada por subas sostenidas en los mercados internacionales. En Chicago, el precio escaló 2,25% hasta ubicarse en 484,19 dólares por tonelada, la cifra más alta desde diciembre de 2023.
En los puertos de Rosario, el panorama fue igualmente positivo. Los analistas registran precios récord en tres años: la soja utilizable se negocia entre 365 y 370 dólares por tonelada, mientras que el contrato de mayo para la próxima cosecha ronda los 356 dólares.
La suba no afectó solo al grano. La harina pasó de 388,05 a 388,67 dólares por tonelada, y el aceite trepó de 33,29 a 1.601,2 dólares, ambos con impacto directo en la exportación nacional.
Un negocio de 12.300 millones sin cerrar
Aún restan 24,6 millones de toneladas de soja por vender de la campaña 2025/2026. Con precios FOB cercanos a 500 dólares, esa producción pendiente equivale a un ingreso potencial de 12.300 millones de dólares que está en juego.
El salto de precios tiene tres causas: el deterioro de los cultivos en Estados Unidos, la suba del petróleo (que presiona al alza el precio del aceite) y la expectativa de que China continúe comprando productos estadounidenses.




