A exactamente cuatro años del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner, su hijo Máximo encabezó un acto frente a su domicilio en Buenos Aires para recordar el hecho y criticar duramente al Poder Judicial. Según el legislador, quienes planificaron y financiaron el ataque siguen sin responder ante la ley.
Durante el discurso ante militantes, Máximo Kirchner planteó que el atentado no ocurrió en el vacío. Señaló que previo al evento del 1 de septiembre de 2022, había un clima de hostigamiento permanente contra la ex presidenta, impulsado por sectores mediáticos y judiciales que, según su interpretación, buscaban crear un contexto donde la violencia física pareciera justificada.
El diputado cuestionó que la Justicia nunca investigó a fondo cómo se gestó el ataque y lamentó que los responsables se encuentren fuera del alcance de los tribunales. A su criterio, si Cristina hubiera cedido ante la presión política y económica de esa época, ni la habrían querido matar ni encarcelar.
Máximo también aprovechó el acto para cuestionar al presidente Javier Milei por sus críticas constantes hacia la prensa. "Es un malagradecido", sostuvo, recordando que varios periodistas lo ayudaron en su camino a la presidencia.
En otro aspecto, el legislador destacó la resistencia de Cristina en prisión domiciliaria: continúa leyendo, estudiándose, mantiene su autoestima, y hasta viajó a la ONU a reclamar por sus derechos políticos. Máximo aprovechó para criticar a quienes dicen que la ex mandataria "ya fue" pero a la vez no quieren que participe en elecciones. "Si nadie la quiere, que enfrente una elección", provocó.
Al iniciar su discurso, Máximo agradeció a múltiples partidos políticos que firmaron un documento conjunto titulado "La democracia no admite la eliminación del adversario", entre ellos el Partido Justicialista, el Frente Renovador, Patria Grande, el Partido Comunista, el Movimiento Nacional Alfonsinista, y otros.




