El Senado estadounidense aprobó la designación de Jay Clayton como nuevo director de Inteligencia Nacional con una votación partidista: 51 votos a favor y 47 en contra. Clayton, exjefe de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y socio del estudio legal Sullivan & Cromwell, asumirá el cargo tras meses de incertidumbre en la cúpula de inteligencia de Washington.
El nombramiento resuelve un conflicto que comenzó en junio, cuando el presidente Donald Trump designó a Bill Pulte como director interino. Pulte, quien anteriormente dirigió la Agencia Federal de Financiamiento de Vivienda, ocupó temporalmente el cargo hasta que el Senado votara la confirmación de Clayton.
La controversia en torno al equipo de inteligencia se intensificó a finales de mayo, cuando Tulsi Gabbard, excongresal demócrata de Hawái, renunció como directora de Inteligencia Nacional. Su salida marcó la cuarta baja de alto nivel en la Administración Trump durante su segundo mandato. Según reportes estadounidenses, su renuncia pudo estar vinculada a desacuerdos sobre la participación de EE.UU. e Israel en conflictos en Medio Oriente, particularmente la guerra que comenzó el 28 de febrero.
La Oficina del Director de Inteligencia Nacional fue creada en 2001 tras los atentados del 11 de septiembre, con el objetivo de mejorar la coordinación e intercambio de información entre los organismos de inteligencia estadounidenses.




