El gobernador Claudio Poggi presentó el presupuesto de San Luis para 2027 a la Legislatura provincial el domingo, cumpliendo con el plazo del 31 de agosto que exige la Constitución local. Sin embargo, el anuncio oficial no incluyó el monto total de gastos, la distribución entre ministerios, el nivel de endeudamiento ni detalles sobre inversión en obras públicas.
Cuatro días antes de firmar el proyecto, el propio Poggi había admitido que todavía no contaba con las cifras centrales. Dijo que necesitaba reunirse con su equipo presupuestario para conocer los números y los programas de inversión. Pese a ello, cuando se divulgó la fotografía de la firma el domingo, esos datos continuaban ausentes del comunicado gubernamental.
El contraste con el año anterior es evidente. Cuando presentó el Presupuesto 2026, el Gobierno informó de inmediato que ascendía a $1.885.788.614.110 e indicó que el 82% correspondía a gastos corrientes y el 18% a gastos de capital, con detalles sobre inversión en infraestructura y viviendas.
Para 2027, en cambio, no se comunicó si el presupuesto crecerá, se mantendrá congelado o sufrirá recortes. Tampoco se informaron los supuestos de inflación, recaudación provincial ni coparticipación nacional que utilizó la cartera de Hacienda para los cálculos.
Esta omisión resulta particularmente sensible porque San Luis depende en gran medida de fondos federales. El presupuesto que se aprobará define los recursos para salud, educación, seguridad, salarios, asistencia social, transferencias a municipios y mantenimiento de infraestructura.
La administración argumenta que el expediente completo reposa en la Legislatura y que los diputados tienen acceso a todos los números. Sin embargo, el presupuesto es más que un trámite legislativo: es el principal instrumento de política económica que autoriza recaudar y gastar dinero en nombre del Estado.




