Un economista estimó que alrededor de 14 millones de argentinos con ingresos registrados vieron reducido su poder de compra entre un 16 y 17% desde que comenzó el gobierno de Javier Milei hasta hoy.
La caída no fue uniforme. El mayor golpe llegó al comienzo del gobierno, explica el análisis. Luego hubo una leve recuperación en 2024, pero desde mediados de ese año los ingresos volvieron a caer de forma sostenida.
Lo más preocupante, según el análisis, es lo que queda de verdad en el bolsillo: después de pagar servicios e impuestos, ese "ingreso disponible" sigue cayendo con fuerza.
En el mercado de trabajo también hay cambios. El empleo privado formal retrocedió en unos 240.000 puestos. Esa pérdida se compensó con trabajo informal: monotributistas, changarines y trabajadores sin aportes. Se calcula que crecieron en torno a 500.000 personas en esa categoría.
El análisis surge de registros del SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino), que agrupa a 6 millones de trabajadores privados registrados, 3 millones de empleados públicos y unos 5 millones de jubilados y pensionados.
Una aclaración importante: los datos oficiales de ingresos informales pueden estar sobrestimados. Las encuestas del INDEC recogen respuestas directas que tienden a inflar los números cuando cae la inflación.




