Un reporte judicial remitido a fines de agosto a los tribunales de Bariloche documenta el estado de salud de Konstantin Rudnev, imputado por presunta trata de personas, quien cumple detención domiciliaria mientras continúa el proceso en su contra.
El informe de seguimiento, que incluyó una entrevista por videollamada, dejó constancia de que Rudnev permanece en el domicilio fijado judicialmente. Durante la comunicación, fue hallado recostado en una cama junto a su esposa, Tamara Rudneva, quien actuó como traductora.
El documento señala que Rudnev se encuentra bajo controles posquirúrgicos con asistencia médica en el domicilio y que presentaba dolor estomacal de posible origen viral al momento de la entrevista. Además, manifestó tener dificultades para caminar vinculadas a un problema de cadera.
La pareja ha utilizado estos antecedentes médicos para cuestionar la posibilidad de una medida más restrictiva. Su abogada enfatizó que Rudnev cumple rigurosamente las condiciones del arresto domiciliario y que no se ha registrado intento alguno de fuga o interferencia en la investigación durante los meses de confinamiento.
Sobre el riesgo de fuga invocado por la Fiscalía, argumentó que la conducta observada en los últimos meses desmiente esa hipótesis. Respecto a la posibilidad de que entorpezca la investigación, subrayó que la propia persona identificada como presunta víctima ha negado públicamente serlo y ha rechazado esa condición en declaraciones judiciales.




