Rusia informó que prepara una serie de ataques contra la red eléctrica de Ucrania como respuesta a los ataques ucranianos sobre refinerías y centros logísticos rusos. El Ministerio de Defensa ruso divulgó un comunicado confirmando el inicio de estos preparativos, en el marco de una escalada militar que ha dejado un saldo creciente de víctimas en ambos bandos.
El detonante inmediato fue un ataque nocturno de fuerzas ucranianas contra la refinería de Leningrado, considerada la planta de procesamiento de crudo más importante de la zona europea de Rusia. Durante la operación, Moscú reportó haber interceptado 494 drones sobre 14 regiones rusas, la península de Crimea y los mares Negro y Azov.
El gobernador de la región afectada, Alexandr Drozdenko, confirmó daños en edificios residenciales y un incendio controlado en las instalaciones atacadas. Esta es la segunda vez que la refinería sufre un cese temporal de operaciones por ataques similares en lo que va del año.
En paralelo, la capital ucraniana registró nuevos embates. En el distrito de Bucha, un proyectil ruso impactó un depósito de armamento cercano a zonas habitadas, dejando 37 personas muertas. El presidente Volodimir Zelenski cuestionó la gestión de almacenamiento de explosivos junto a población civil, calificando el suceso como una negligencia grave.




