El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, alertó esta semana sobre los riesgos crecientes de una escalada militar entre Estados Unidos e Irán, luego de nuevos intercambios de ataques que dejaron víctimas civiles.
A través de su vocero Stéphane Dujarric, Guterres manifestó su alarma ante reportes de bajas entre la población civil, incluido un ataque que habría impactado una ceremonia de boda en territorio iraní.
La Organización rechaza de manera categórica cualquier agresión contra civiles y exige que todas las partes involucradas cumplan con las normas del derecho humanitario internacional: distinción entre objetivos militares y civiles, proporcionalidad en las acciones y precaución en sus operaciones.
El llamado más urgente es detener la escalada militar de forma inmediata. Guterres pidió a ambas potencias mostrar contención y evitar retórica y acciones que alimenten las ya altas tensiones en la región.
La preocupación va más allá de los beligerantes: el espacio aéreo en Oriente Medio y las rutas de comercio marítimo estratégicas siguen siendo blanco de ataques, lo que afecta a múltiples países. Una escalada mayor traería consecuencias devastadoras no solo para civiles, sino para toda la región y sus económicas.
Ante este panorama, la ONU exhortó a Washington y Teherán a retomar urgentemente la vía diplomática. Según Guterres, cualquier solución duradero debe construirse sobre el diálogo y las negociaciones, no sobre más enfrentamiento militar.




