La principal empresa láctea argentina cerró la primera mitad de 2026 en rojo. Mastellone Hermanos registró pérdidas por $4.791 millones y sus ingresos cayeron 6,7% en términos reales respecto al mismo período del año anterior.
El drama de la compañía refleja lo que sucede en toda la industria alimenticia: el consumo interno se desmorona. Las ventas en el mercado argentino bajaron 10,3%, pasando de $807.199 millones a $723.996 millones entre el primer semestre de 2025 y el de 2026.
Los analistas identifican tres factores: debilitamiento de la demanda interna, presión de costos elevados y consumidores forzados a buscar productos más económicos.
No todo es fracaso. Mastellone encontró un respiro en el exterior: las exportaciones crecieron 10,5% y llegaron a $172.242 millones. Ese desempeño le permitió a la compañía generar efectivo y reducir su deuda financiera, aunque no suficiente como para compensar lo que perdió en casa.
El cambio de equilibrio en el negocio es notable. Hace un año, las exportaciones representaban 16% de los ingresos de Mastellone. Hoy alcanzan 19%. El mercado internacional se convirtió en tabla de salvación, pero aún insuficiente para detener la caída.




