El representante argentino ante el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), Agustín Flah, presentó su renuncia tras permanecer apenas cuatro meses en el cargo.
El funcionario entregó su carta de dimisión al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, el mismo día en que Diputados debatía el proyecto de Inocencia Fiscal II. Aunque Flah se pronunció en redes sociales, los detalles exactos de su decisión permanecen en la nebulosa.
Circulan dos versiones principales. Una sostiene que fue apartado del puesto por iniciativa del ministro Mahiques. La otra apunta a cuestiones económicas: Flah habría decidido abandonar el organismo internacional para retomar su práctica en su estudio jurídico, buscando mejores ingresos.
En su publicación, Flah aclaró: "Tras más de 25 años de trayectoria profesional en la prevención del lavado de activos, continuaré trabajando con el mismo compromiso y seguiré vinculado al Minjus en carácter de asesor". También negó haber participado en la elaboración de alguna nota que circuló.
Su partida expone un patrón inquietante en el área de control financiero. La Unidad de Información Financiera (UIF) cambió de titular tres veces desde que Javier Milei asumió. El actual jefe es Matías Álvarez, quien llegó tras la salida de Paul Starc en enero. Starc, a su vez, había reemplazado a Ignacio Yacobucci, quien fue despedido por conflictos internos en el gobierno.
Flah también había sido propuesto para integrar el Subgrupo de Revisión para las Américas del GAFI, pero esa designación nunca se concretó.




