El HMS Protector, el único rompehielos de patrulla del Reino Unido en aguas antárticas, sufrió un doble fallo de motor en alta mar y tuvo que ser remolcado de regreso a Plymouth, en el puerto de Devonport, según reportó The Telegraph.
La avería deja al país británico sin capacidad de vigilancia en el Atlántico Sur durante un período indefinido. Las autoridades británicas aún evalúan si la reparación es viable; en caso contrario, no tendrían embarcación de reemplazo hasta el año 2030.
El contexto de preocupación en Londres
El buque normalmente patrullaba las aguas alrededor de las islas Malvinas y brindaba apoyo a esa región. El comandante Tom Sharpe, quien anteriormente dirigió el HMS Endurance (predecesor del Protector), señaló que perder esta capacidad resulta problemática en un contexto de creciente fricción diplomática entre Argentina y el Reino Unido respecto a las Malvinas.
Fuentes de la Marina Real describieron la situación como un "fallo catastrófico" y destacaron que el rompehielos representa "una capacidad realmente importante, no solo para la Armada, sino para la nación".
Problemas de mantenimiento
Según The Telegraph, la avería pudo haber sido causada por deficiencias en el mantenimiento preventivo de la embarcación. Este inconveniente se suma a otros desafíos operacionales que enfrenta la Marina Real británica: en junio pasado, toda la flota de submarinos de ataque con propulsión nuclear del país se encontraba inmovilizada en astilleros esperando reparaciones y mantenimiento.




