El Vaticano manifestó su preocupación ante los problemas en la ejecución del acuerdo de tregua entre Israel y Líbano, mediado por Estados Unidos. La inquietud surgió tras una reunión de treinta minutos entre el papa León XIV y el presidente libanés Joseph Aoun.
Durante el encuentro, Aoun pidió al pontífice que continúe apoyando los esfuerzos de Beirut por lograr la retirada de las fuerzas israelíes del sur del país, tal como quedó pactado. La Santa Sede reconoció la firma del acuerdo pero expresó su seria preocupación por las dificultades en su implementación, según informó la presidencia libanesa.
El mandatario libanés reiteró su gratitud al Papa y pidió que se siga presionando a Israel para que cumpla con los términos del acuerdo marco, firmado en junio. Aoun demanda particularmente que cesen los ataques diarios contra civiles e infraestructuras en el sur y que se retire de los territorios ocupados para permitir la reconstrucción.
El conflicto se intensificó cuando el grupo militar Hezbolá, respaldado por Irán, involucró a Líbano en la guerra en marzo atacando a Israel. La respuesta fue inmediata: bombardeos aéreos masivos e invasión terrestre que continúa hasta hoy.
Aunque se acordó en junio un plan que incluye el desarme de Hezbolá, la retirada gradual israelí y el despliegue del ejército libanés en el sur, Israel ha mantenido operaciones militares e incursiones de demolición a gran escala en la región, donde sus fuerzas controlan una franja de territorio de aproximadamente diez kilómetros dentro de la frontera libanesa.




