La provincia presentó esta semana un informe detallado sobre sus políticas educativas ante la organización nacional Argentinos por la Educación. El documento muestra cómo Neuquén financia sus obras escolares completamente con presupuesto provincial, después de que se cortara el fondo nacional de incentivo docente.
Entre los avances más concretos está el reemplazo de 34 de los 70 edificios modulares que funcionaban en la provincia. La meta es eliminar todos esos edificios precarios. Además, se expandió la red de escuelas técnicas y se crearon nuevas escuelas infantiles distribuidas en 14 distritos.
En lo salarial, Neuquén financia de su bolsillo la actualización trimestral de los sueldos docentes según inflación. También creó nuevas horas de clase y cargos de maestros, e incorporó duplas pedagógicas para fortalecer la enseñanza inicial y primer ciclo.
Para la alfabetización, la provincia descentralizó 20 especialistas en territorio que trabajan directamente en las aulas ayudando a estudiantes que aún no leen ni escriben convencionalmente. La ministra de Educación, Soledad Martínez, señaló que estas decisiones responden a una prioridad clara: invertir en educación para resolver problemas estructurales.
El programa de Becas Gregorio Álvarez, que sostiene a estudiantes de la región a través de una alianza entre la provincia, bancos y empresas de Vaca Muerta, también fue destacado como eje del modelo neuquino para ampliar oportunidades educativas.




