Mientras la Nación redujo su gasto en casi 28% en términos reales y las provincias contraen sus recursos, Neuquén emerge como la excepción. Bajo la gestión de Rolando Figueroa, fue la única de las 24 jurisdicciones que logró aumentar sus ingresos entre 2023 y 2025.
Según un análisis de la Fundación Libertad, los ingresos provinciales subieron un 18,1% mientras que el gasto creció 18,7% en el mismo período. En cifras absolutas, el incremento alcanzó 1.134.140 millones de pesos a precios de 2025, lo que representa el 2,22% del Producto Bruto Geográfico provincial.
El panorama es distinto en el resto del país. El gobierno nacional transformó un déficit de 3% del PIB en 2023 en un superávit superior a 1 punto en 2024 y 2025, reduciendo su gasto de 17,8% a 13,3% del PIB. Pero ese ajuste se trasladó a las provincias: sus ingresos cayeron más de 1 punto porcentual, mientras que sus gastos se contrajeron apenas 1,3 puntos.
En términos reales, el recorte fue más profundo: las provincias vieron contraerse sus ingresos 11,2% y redujeron gastos 10,6%. Parte de esa caída respondió al corte de transferencias discrecionales desde Nación y a menores ingresos de impuestos coparticipables y recursos propios.
El caso de Neuquén contrasta con jurisdicciones como Formosa, cuyo gasto alcanzó el 50% de su economía local, o Ciudad de Buenos Aires, que concentra el 4,2% del gasto total del país a pesar de ser solo una provincia.




