La provincia de Misiones vive un quiebre político sin precedentes en dos décadas. El gobernador Hugo Passalacqua rompió públicamente su alianza con Carlos Rovira, histórico dirigente que lideró el Frente Renovador de la Concordia durante más de veinte años.
La ruptura se profundizó cuando Rovira lanzó "Encuentro Misionero", un nuevo espacio que Passalacqua decidió no integrar. Su jefe de Gabinete, Carlos Sartori, fue claro: "la Renovación se extinguió, ya no existe más". Además, denunció que un grupo se llevó fichas de afiliación sin autorización.
El respaldo a Passalacqua quedó en evidencia el 19 de mayo en Ruiz de Montoya, cuando 67 de los 78 intendentes municipales firmaron un acta de acuerdo. En el documento reconocen al gobernador como "máxima autoridad política" y reclaman participación real en decisiones partidarias y listas electorales para 2026/2027.
Mientras tanto, Encuentro Misionero enfrenta un sangrado. Casi cien personas se presentaron en la Secretaría Electoral de Posadas para desafiliarse, argumentando que fueron incorporadas de manera automática sin consentimiento. Entre los casos más visibles está el intendente de San Javier, Matías Vilchez, quien confirmó su renuncia por lealtad al gobernador.
Passalacqua avanza con medidas administrativas: reestructuró la Agencia Tributaria quitándole control a sectores vinculados a Rovira y suspendió aportes partidarios a Encuentro Misionero. Se espera que continúe con eliminación de ministerios ligados al esquema anterior.
El entorno de Rovira intentó un recambio generacional, pero generó resistencias. Aunque hay intentos de mediación desde sectores oficialistas para evitar una fractura que afecte el proyecto provincial en 2027, las posiciones parecen cada vez más consolidadas.




