El intendente de Allen, Marcelo Román, presentó un reclamo ante el Tribunal de Cuentas cuestionando los pagos realizados durante los cinco días en que estuvo suspendido de su cargo.
Según la denuncia, Fabián Figueroa, quien asumió interinamente la conducción municipal, habría recibido un adelanto salarial de $1,5 millones además de los haberes correspondientes a los días que ejerció funciones al frente del Ejecutivo.
Román cuestionó que esos pagos correspondan efectivamente a Figueroa y solicita que se determine si deben ser devueltos a las arcas municipales. El intendente argumenta que las operaciones causaron un perjuicio económico para la ciudad y pone en duda el procedimiento utilizado para apartarlo temporalmente.
La presentación también alcanza a los concejales Guillermo Pennesi, Néstor Soler y Marianela Rodríguez, vinculados al proceso que derivó en la suspensión de Román.
El mandatario local pidió que el caso sea investigado por la Justicia para determinar si las decisiones tomadas durante ese período podrían constituir delitos, mencionando posibles abuso de autoridad, usurpación de funciones y desobediencia judicial.




