Miguel Ángel Villalba, el histórico narcotraficante de San Martín, solicitó a la justicia que le otorguen prisión domiciliaria argumentando razones de salud. El capo de 64 años, actualmente recluido en máxima seguridad en la cárcel de Ezeiza, tiene problemas de próstata que requieren atención médica especializada.
Su defensa pidió que cumpla el resto de su condena en una vivienda de Ezeiza, en el sur del conurbano bonaerense. Los estudios médicos realizados fuera del penal habrían confirmado la gravedad de su situación, según confirmó su entorno.
Un historial de delitos graves
Villalba acumula condenas por narcotráfico y lavado de dinero. Además, enfrenta nuevas acusaciones por venta de cocaína adulterada en 2022 y es investigado por el manejo del narcomenudeo en San Martín y alrededores.
Sin una sentencia favorable a su pedido, podría acceder a libertad asistida recién en 2030. También estuvo vinculado con la investigación por el secuestro y asesinato de la niña Candela Rodríguez en 2011, aunque fue absuelto de esa acusación.




