El presidente Javier Milei y su propio equipo de gobierno hablan en lenguajes distintos cuando se trata de la situación económica del país. Mientras funcionarios como Karina Milei y Patricia Bullrich piden acelerar los resultados para que la recuperación llegue a los bolsillos de la gente antes de 2027, el mandatario sostiene posiciones opuestas: rechaza que exista una crisis real y descalifica de "estupideces" los planteos sobre dificultades económicas.
En la reunión de Gabinete del lunes, el diagnóstico quedó al desnudo. Dentro del gobierno libertario reconocen que la reactivación de la economía existe, pero es insuficiente y no se siente en la micro. Los colaboradores presidenciales coinciden en que hay que acelerar para llegar bien a las elecciones presidenciales.
Sin embargo, Milei rechaza habilitar medidas con perspectiva electoral. En su alocución por San Martín, aseguró que "para ganar no se hacen trampas" y reafirmó que no va a traicionar sus ideas por resultados electorales. Ante empresarios fue aún más directo: llamó de "estupideces" la idea de que la gente no llega a fin de mes, aunque reconoció que "la foto sigue siendo horrible".
En la Casa Rosada esperan una recuperación del 4% para fin de año, con la que aspiran a llegar con aire a los comicios. Pero la brecha entre el discurso presidencial y las preocupaciones del equipo muestra las tensiones reales dentro del oficialismo sobre cómo navegar la economía en el tramo previo a las elecciones.




