La iniciativa del presidente Javier Milei para frenar los proyectos hidrocarburíferos en torno a las Islas Malvinas genera interpretaciones encontradas en la política nacional. Mientras algunos ven un paso necesario, otros cuestionan por qué recién ahora el Gobierno activa herramientas legales que ya existían.
Eduardo Amadeo, exembajador argentino en Estados Unidos y referente diplomático del PRO, respalda la decisión presidencial. En diálogo con Noticias Argentinas, consideró que cada día sin intervención consolida posiciones británicas en el territorio ocupado y fortalece la economía de las islas.
"Era imprescindible que el presidente tomara esta decisión", sostuvo Amadeo. Destacó que existen precedentes en derecho internacional que prohíben explotar recursos en territorios bajo ocupación, normas que británicos desconocen deliberadamente.
Amadeo elogió el alcance de las medidas anunciadas: acciones judiciales combinadas con sanciones comerciales contra empresas que participen en proyectos petroleros malvinenses. Considera que la estrategia abarca múltiples frentes y proyecta fortaleza diplomática.
Respecto al respaldo internacional, Amadeo anticipa que la administración Trump podría mantener apoyo a la posición argentina. Además, no descarta que Israel brinde respaldo en los próximos tiempos, considerando que la empresa Navitas Petroleum —involucrada en los proyectos— es de origen israelí.
Sobre las críticas en el arco político, Amadeo consideró que algunos dirigentes kirchneristas mostraron actitudes "frívolas" al cuestionar al presidente en un tema que debería ser bandera de toda la Argentina. Recordó que la disputa por Malvinas costó 649 vidas en 1982 y pidió que prevalezca el sentido patriótico por sobre la politiquería electoral.
Sin embargo, existe crítica sobre los tiempos: leyes como la 26.659 y la 26.915 ya sancionan a empresas colaboracionistas desde hace años, y causas penales iniciadas nunca avanzaron en instancias judiciales durante administraciones anteriores.




