La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum expresó que su país no puede normalizar las relaciones diplomáticas con Ecuador sin que antes se reconozca públicamente lo sucedido con la invasión de su embajada en Quito.
El conflicto se originó hace más de dos años, cuando fuerzas ecuatorianas irrumpieron en la sede diplomática para capturar al exvicepresidente Jorge Glas, quien estaba protegido bajo asilo. Ese acto llevó a México a romper relaciones con Ecuador en abril de 2024.
Sheinbaum fue clara en sus exigencias: Ecuador debe reconocer la invasión, disculparse formalmente y admitir que Glas estaba amparado bajo asilo en la embajada. "Sin eso, será muy complejo avanzar", señaló durante una conferencia de prensa en el Palacio Nacional.
Aunque el presidente ecuatoriano Daniel Noboa manifestó a mediados de junio su intención de restablecer las relaciones —citando intereses económicos de empresas mexicanas—, hasta ahora no ha presentado una solicitud formal.
La posición de México es que los gestos de buena voluntad deben acompañarse de acciones concretas. Sin un reconocimiento institucional del Gobierno de Noboa sobre lo ocurrido, México mantiene su postura de no avanzar en la normalización bilateral.




