El diputado kirchnerista ironizó sobre los dichos de Patricia Bullrich, quien había afirmado que no compartiría un café con él por considerarlo "cerrado" e ideológicamente "fracasado". Kirchner aprovechó para responder con sarcasmo sobre sus preferencias de bebida y criticar las políticas económicas de los gobiernos que Bullrich integró.
En declaraciones a Crónica TV, Máximo Kirchner señaló que prefiere "té amargo, que es una costumbre que me viene del sur". Pero más allá de la respuesta irónica, cuestionó directamente los argumentos de Bullrich respecto al supuesto fracaso ideológico. "Es complejo saber a qué se refiere cuando es alguien que fracasó con Macri, con De la Rúa y ahora con Milei", planteó.
El líder de La Cámpora fue más allá y vinculó esa crítica con los resultados económicos. Señaló que "estas políticas económicas fracasan en términos de lo que proponen en campaña: mejorar la calidad de vida de la gente". Con tono más cáustico, agregó que quizás "para sus intereses no confesables les va muy bien".
Kirchner también comparó los períodos kirchneristas con lo que vino después. "Los 12 años entre 2003 y 2015 fueron mucho mejores que los años que siguieron al 2015 a la fecha", argumentó, remarcando que gran parte de la sociedad contaba con mejor calidad de vida en aquel entonces.
Frente a la intención de Bullrich de diferenciarla de su madre Cristina, Kirchner acusó que el objetivo era reforzar "las estigmatizaciones" sobre su persona. Sin embargo, reconoció que estaría dispuesto a dialogar más allá de preferencias personales: "Tenés que tomar un café con quien sea para mejorar la calidad de vida de tu gente, lo tenés que tomar más allá de tus gustos personales".
El diputado también criticó la trayectoria política de Bullrich, subrayando sus cambios de partido y alianzas. Recordó que la conoce desde hace años, incluso de una época cuando ambas frecuentaban Río Gallegos en actividades políticas junto a Néstor y Cristina Kirchner.




