El diputado nacional Máximo Kirchner se presentó en Chaco el 17 de octubre para encabezar un acto por el Día de la Lealtad junto al ex gobernador Jorge Capitanich. En su intervención, el líder de La Cámpora apuntó contra dirigentes que hacen promesas pero no las sostienen, y pidió trabajar para recuperar la Argentina en las elecciones del próximo año.
Kirchner criticó a quienes "agarra el micrófono" para hacer "discursos lindos y prometer batalla" pero luego "al primer chasquibún salen corriendo". Desde el Club Juventud de Resistencia, convocó a militantes a "romper la inercia de los dirigentes conformistas" y a "salir casa por casa a dar la pelea".
En su discurso, el hijo de Cristina Kirchner recordó 2018, cuando intentó convocar a distintos sectores del peronismo pero recibió rechazo. Criticó lo que llamó el "poder económico más concentrado" del país, formado por "unos poquitos empresarios", y afirmó que su madre "crece en las encuestas" porque "no la quiebran" y "no la hacen ir en contra de su pueblo".
Sobre la administración Milei, Kirchner enumeró las consecuencias que observa en la vida de los argentinos: menos trabajo, menos salario, menos educación, menos salud, menos dignidad y menos oportunidades. Cerró su intervención con un llamado a mantener la "convicción y la fuerza para recuperar la patria".
El acto se realizó en simultáneo con el del gobernador Axel Kicillof en La Matanza, quien afirmó que "el peronismo va a volver a gobernar la Argentina" y pidió reorganizar el movimiento de cara a las elecciones de 2025.




