El neurocirujano Leopoldo Luque volvió a declarar en el juicio por la muerte de Diego Maradona y sostuvo que ninguno de los imputados tiene responsabilidad en el fallecimiento del astro, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
En su undécima comparecencia ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7, Luque reiteró que los estudios cardiológicos practicados a Maradona mostraban resultados normales, sin evidencia de problemas cardíacos. Según su testimonio, el ex futbolista presentaba señales de alerta que ningún médico logró detectar adecuadamente.
El ex médico de confianza apuntó contra la prepaga Swiss Medical, acusándola de ser responsable de proveer los insumos para la internación domiciliaria en el barrio cerrado San Andrés, en Tigre. Sin embargo, descargó las responsabilidades de quienes lo rodeaban, argumentando que no vio un desempeño deficiente en el personal asistente.
Luque reconoció que Maradona era un paciente complicado que rechazaba la atención médica y "hacía lo que quería". También admitió haber minimizado las alarmas reportadas por el masajista Nicolás Taffarel. "Jamás pensé que se iba a morir", manifestó.
Los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón fijaron el inicio de los alegatos para el 29 de septiembre. En esa fecha, las defensas deberán presentar a sus peritos, luego los acusados tendrán derecho a pronunciar sus últimas palabras y se conocerá el veredicto.
Además de Luque, están imputados la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el médico clínico Pedro Di Spagna, la jefa de cuidados domiciliarios Nancy Forlini, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador de enfermería Mariano Perroni.




