El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva visitó este lunes un buque de exploración de Petrobras en la costa de Amapá para respaldar públicamente la explotación petrolera en la región amazónica. Su argumento central: usar los ingresos del petróleo para financiar la transición energética del país hacia fuentes renovables.
Durante la inspección en la margen ecuatorial, Lula planteó que Brasil no puede renunciar de inmediato a los combustibles fósiles mientras construye alternativas. En su visión, los recursos extraídos del petróleo funcionarían como motor de inversión en energías limpias para preparar una economía de bajas emisiones.
El mandatario también destacó la capacidad tecnológica de Petrobras para operar en aguas profundas, señalando que la empresa posee mecanismos para mitigar impactos ambientales. Afirmó que Brasil puede combinar la explotación de recursos naturales con preservación ambiental, citando la extensión de áreas protegidas y cobertura forestal en Amapá.
Lula presentó su enfoque como una oportunidad de posicionar a Brasil como referencia global en energías renovables mientras aprovecha sus reservas de petróleo durante el proceso de transición. "Tenemos que prepararnos para el futuro", subrayó, al defender una política energética que, según explicó, permita al país capitalizar sus recursos actuales.




