El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanza con una iniciativa para desagilizar los trámites comerciales. La llamada Ley de Libertad Comercial propone aprobaciones automáticas cuando la administración no responde dentro de los plazos establecidos.
La propuesta fue presentada durante una visita a la fábrica de muebles Fontenla, en Villa Lugano, donde funcionarios del Gobierno explicaron los detalles del proyecto a empresarios locales. La iniciativa busca reducir la burocracia para quienes quieren invertir, ampliar negocios o contratar personal.
Los puntos centrales del proyecto incluyen:
Aprobación automática: El Gobierno tendrá 30 días hábiles para resolver un trámite. Si no responde en ese plazo, la solicitud quedará aprobada automáticamente. Se prevén 5 días adicionales después de una alerta de incumplimiento.
Menos inspecciones previas: Las actividades de bajo riesgo podrán comenzar a funcionar presentando una declaración jurada digital. El Gobierno tiene hasta 180 días para hacer la primera inspección y, si no la realiza, la habilitación se vuelve definitiva.
Ventanilla única digital: Todos los trámites para una actividad económica se tramitarán en una sola plataforma.
Información única: El Gobierno no podrá solicitar dos veces los mismos documentos.
Plazo para corregir: Ante faltas menores, los comerciantes tendrán 30 días para corregir antes de una clausura.
Quedan excluidas farmacias, establecimientos sanitarios, locales bailables, espectáculos masivos y actividades peligrosas, que mantendrán controles previos.




