La Rioja debe afrontar este lunes un desembolso de US$ 7.720.439,51 para cumplir con un vencimiento de deuda pública, en medio de una situación financiera contradictoria: mientras paga este bono, la provincia continúa en cesación de pagos por otro título emitido para el Parque Eólico Arauco.
El pago corresponde a la sexta cuota de amortización e intereses de los Títulos de Deuda Pública Clase II RIL32, emitidos originalmente por US$ 49 millones y con vencimiento final en 2032. El desembolso incluye US$ 6,1 millones de capital y US$ 1,6 millones de intereses acumulados en los últimos seis meses.
Aunque la obligación está nominada en dólares, la Provincia pagará en pesos al tipo de cambio del día, según las condiciones del prospecto de emisión. Los fondos se transferirán por el sistema electrónico del Banco Central.
La paradoja financiera es evidente: mientras La Rioja cumple puntualmente con este instrumento —que carga una tasa fija del 7,5% anual— mantiene un default desde febrero de 2024 sobre los Bonos Verdes. En esa fecha dejó sin pagar una cuota de aproximadamente US$ 16 millones de capital, lo que generó acciones legales de acreedores internacionales en tribunales extranjeros.
Esta estructura fragmentada revela cómo la administración de Ricardo Quintela prioriza determinados compromisos mientras deja impago otros. El Gobierno provincial ha atribuido sus dificultades a la caída de transferencias nacionales y pérdida de recursos federales, pero las decisiones sobre emisión, renegociación y pago de deuda recaen directamente en el Ejecutivo riojano.



