La hija de Alberto Fujimori juró este martes como presidenta del Perú para el período 2026-2031, convirtiéndose en la primera mujer que llega al cargo por voto popular en ese país.
En su discurso ante el Congreso, Fujimori describió la situación que encontró: "Un Estado debilitado por la corrupción, donde las instituciones dejaron de servir a los ciudadanos". Prometió aplicar "método, disciplina, trabajo y una ruta clara" para gobernar una nación que tuvo nueve presidentes en la última década.
La nueva mandataria hizo énfasis en la seguridad y la lucha contra el crimen organizado. Anunció que las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de operaciones de seguridad en zonas donde el narcotráfico, la minería ilegal y el sicariato han controlado territorios. "Vamos a recuperar cada barrio, cada carretera y cada espacio público para las familias peruanas", aseguró.
También advirtió que no solo perseguirá al delincuente común: "Iremos tras las mafias nacionales e internacionales que financian la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal". Añadió que reforzarán los sistemas de inteligencia para desarticular esas estructuras desde sus líderes y cadenas económicas, y prometió tolerancia cero con agentes de la Policía que caigan en delito.
Convocó además a la unidad nacional, pidiendo dejar de lado las diferencias políticas para avanzar juntos.
A la ceremonia asistieron diez jefes de Estado, entre ellos Javier Milei (Argentina), Felipe VI (España), Daniel Noboa (Ecuador), Yamandú Orsi (Uruguay) y Santiago Peña (Paraguay), además de representantes de China, Estados Unidos, Japón y Corea.




