La defensa de Antonio Benítez, uno de los acusados en la causa por la desaparición de Loan Danilo Peña, presentó una solicitud formal para apartar al juez Fermín Amado Ceroleni del caso. El defensor oficial argumentó lo que calificó como una pauta reiterada de parcialidad durante el debate oral.
En un escrito de 26 páginas, el abogado Enzo Di Tella documentó interrupciones frecuentes durante los interrogatorios, criterios desiguales al resolver objeciones y una preocupación constante del tribunal por acelerar el juicio. Sostuvo que estas intervenciones restringieron sistemáticamente el trabajo de las defensas y limitaron la capacidad de profundizar en pruebas.
Di Tella denunció un episodio específico con el testigo Fabio Pirrone, donde afirmó que Ceroleni lo interrumpió bruscamente, le prohibió formular preguntas y le levantó la voz. Luego lo acusó de "hostigar" al testigo. El defensor rechazó esa caracterización y enfatizó que cumple una función constitucional.
Un punto central de la acusación de parcialidad fue el énfasis del juez en "la sociedad espera una respuesta". Di Tella argumentó que la función de un tribunal es garantizar un debido proceso y una sentencia conforme a la prueba, no apresuradamente una condena para satisfacer presión mediática.
El pedido se fortalece con un incidente previo: el martes 26 de agosto, el acusado Nicolás Soria intentó responder solo a preguntas de su defensa. Ceroleni le advirtió que "eso no existe" y se lo impidió. Cuando la defensa pidió la revocatoria, el tribunal en pleno revocó la decisión unipersonal del presidente, lo que Di Tella interpreta como muestra de que la responsabilidad ya estaría decidida contra los acusados.
La solicitud aclaró que el apartamiento no anularía el debate, ya que hay dos jueces sustitutos disponibles. Di Tella ofreció como prueba los registros audiovisuales completos de todas las audiencias y pidió que se compare el trato recibido respecto del Ministerio Público Fiscal y las demás defensas.




