El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, emitió una advertencia pública a Turquía por lo que calificó como "aventuras peligrosas" en territorio sirio, en medio de una nueva escalada de tensiones en Oriente Medio.
La advertencia surge después de que Israel bombardeara el martes la base aérea de Abu al-Duhur, en el noroeste de Siria. Según Jerusalem, la instalación se preparaba para recibir tropas turcas, lo que consideró una amenaza directa a su seguridad. Katz fue enfático en redes sociales: Israel "no permitirá que ningún actor amenace su seguridad", y apuntó directamente al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, como responsable de involucrar al país en estos movimientos.
Tanto Turquía como Siria rechazaron los cargos israelíes. Ankara acusó a Israel de violar la soberanía siria con el ataque, mientras que Damasco negó cualquier plan para desplegar fuerzas turcas. Según versiones oficiales sirias, los funcionarios turcos visitaron la base como parte de un programa de entrenamiento y cooperación militar.




