Irán descartó iniciar diálogos con Estados Unidos mientras Washington no modifique su postura en la mesa de negociaciones. Según informó la agencia de noticias semioficial Fars, el gobierno iraní condiciona el comienzo de conversaciones a que el país norteamericano cumpla con el memorándum de paz firmado hace pocas semanas.
Entre los requisitos está la aplicación efectiva del acuerdo para detener la guerra en todos los frentes, incluyendo el conflicto en Líbano, la garantía de retiro de fuerzas israelíes de ese territorio, y la resolución de disputas sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
La declaración iraní rechaza versiones previas que sugerían que Teherán había solicitado abrir negociaciones con Washington. Fuentes cercanas al equipo negociador iraní aclararon que las conversaciones dependen de acciones concretas del lado estadounidense.
En paralelo, medios locales divulgaron un mensaje del actual líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, quien afirmó que las muertes del anterior líder, Ali Jamenei, junto a otras víctimas de los enfrentamientos con Israel y Estados Unidos ocurridos en 2025 y 2026, deben ser vengadas. El documento hace referencia a una "lista completa de criminales" responsables de esas muertes.
Ali Jamenei murió a finales de febrero durante los primeros ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán. Sus funerales se celebraron en territorio iraní e iraquí, con su entierro en la ciudad de Mashhad hace pocos días.
La escalada de violencia entre las partes ha sido constante. En junio de 2025, Israel lanzó ofensivas sorpresa contra instalaciones nucleares y militares iraníes, desencadenando una guerra de 12 días en la que Estados Unidos bombardeó tres principales complejos nucleares. A finales de febrero de este año, nuevos ataques conjuntos impactaron en Teherán y otras ciudades iraníes, con represalias posteriores mediante misiles y drones iranís.
A mediados de junio pasado, ambas naciones firmaron un memorándum con el objetivo de cesar hostilidades en todos los frentes. Sin embargo, desde el martes hubo nuevo intercambio de ataques: Estados Unidos lanzó múltiples oleadas contra objetivos iraníes, e Irán retalió contra sitios militares estadounidenses en el Golfo Pérsico.



