La tensión en Medio Oriente se intensifica. Irán lanzó misiles contra Jordania durante el fin de semana, en medio de una serie de ataques contra aliados estadounidenses en la región que también incluyó nuevos bombardeos a instalaciones estratégicas en Kuwait.
Las defensas aéreas de Jordania interceptaron tres de cuatro misiles disparados desde territorio iraní. El cuarto proyectil cayó en una zona despoblada sin causar daños ni víctimas, según confirmaron las fuerzas armadas jordanas. Los interceptores actuaron rápidamente tras la activación de alarmas de alerta temprana en la ciudad portuaria de Aqaba, con apoyo de Israel por la proximidad a la frontera.
Residentes en Aqaba reportaron haber escuchado varias explosiones coincidentes con los impactos de defensa aérea. Horas antes, la Embajada estadounidense había advertido una "amenaza específica y creíble" que motivó la evacuación del aeropuerto internacional y puerto marítimo local, aunque el gobierno jordano inicialmente lo negó.
En simultáneo, Irán acusó a Estados Unidos de atacar la planta nuclear de Darkhovin, ubicada en el sur iraní cerca de la frontera iraquí y aún en construcción. Según la Organización de Energía Atómica de Irán, el bombardeo ocurrió en las primeras horas del domingo.
Kuwait reportó un segundo ataque contra su planta de energía y desalinización en dos días. Las instalaciones generan el 90% del agua dulce que consume el país. Las llamas tras el impacto dañaron múltiples unidades generadoras de electricidad, obligando a activar planes de contingencia para mantener el suministro a la población civil.




