Irán reafirmó que el estrecho de Ormuz seguirá cerrado para buques estadounidenses e israelíes mientras Washington no acepte sus condiciones de negociación. Así lo expresó el vocero de la Guardia Revolucionaria Iraní, Hossein Mohebbi, quien subrayó que la vía estratégica permanece bajo control absoluto de Teherán.
El control del estrecho está asegurado militarmente, según el portavoz iraní. Todos los buques de guerra estadounidenses se encuentran a más de 400 kilómetros de distancia y ninguna embarcación puede transitar sin autorización de Irán. También advirtió que las aguas cercanas a Omán están bajo jurisdicción iraní.
Mohebbi señaló que Irán y Omán ya llegaron a acuerdos sobre la distribución de las aguas del estrecho y sus ingresos. El funcionario responsabilizó a Washington de obstaculizar las negociaciones y planteó una salida: si Estados Unidos vuelve al memorándum de paz firmado en junio pasado, Irán podría abrir el paso en el marco acordado. Sin embargo, aclaró: "Si Estados Unidos no acepta nuestras condiciones, el estrecho de Ormuz no será abierto bajo ninguna circunstancia".
El conflicto se agravó el 28 de febrero cuando Irán endureció su bloqueo tras un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel. En junio, ambas potencias firmaron un memorándum para detener la escalada en toda la región, incluido Líbano. El plazo de 60 días para alcanzar un acuerdo final venció el 17 de agosto sin resultados definitivos.
Recientemente, Irán y Omán anunciaron que trabajan en un corredor temporal de navegación compartida en el estrecho y en la eliminación conjunta de minas. Las negociaciones técnicas continuarán para establecer una vía permanente y definir la futura administración de la zona.




