Irán mantiene bloqueado el estratégico estrecho de Ormuz y no reabrirá el paso hasta que Estados Unidos cambie su política en la región, advirtió Mohammad Bagher Zolghadr, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní.
Las exigencias son claras: Estados Unidos debe detener definitivamente cualquier conflicto armado contra Irán y sus aliados en Oriente Medio, eliminar todas las amenazas, levantar el bloqueo naval que rodea los puertos iraníes, compensar los daños causados por enfrentamientos previos y cancelar las sanciones económicas.
El cierre del Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo por donde circula gran parte del petróleo global, marca una escalada en la tensión entre Teherán y Washington. La medida afecta el comercio internacional y los precios de la energía.
Mientras tanto, el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, continúa sin aparecer públicamente desde su designación en marzo. El presidente Masoud Pezeshkian aseguró que mantiene perfecto estado de salud después de una reunión de siete horas donde discutieron empleo, vivienda y los efectos de las sanciones internacionales.




