La producción industrial argentina mostró un desempeño desigual en julio. Mientras que comparado con el mismo mes del año pasado registró un crecimiento de apenas 0,7%, en la comparación mes a mes la caída fue de 0,4% respecto de junio.
El panorama se complica cuando se observa el acumulado: en los primeros siete meses del año la industria acumula una caída de 2,1%, según datos de la consultora OJF.
Sectores ganadores y perdedores
No todos los rubros industriales caminan al mismo ritmo. Las refinerías, metales básicos, química y alimentos traccionaron el crecimiento interanual. La rama de alimentos avanzó 2,1% y los metales básicos subieron 9,1%.
En el lado opuesto, plásticos, textiles, maquinaria y equipos sufrieron las mayores caídas. La producción de maquinaria y equipo se desplomó 9,0% interanual, mientras que los minerales no metálicos cayeron 8,1%.
La brecha de demanda
Los analistas de OJF explican que la industria seguirá mostrando esta división: mientras que los sectores orientados a exportación encuentran oportunidades, aquellos que dependen del consumo interno sufren la baja demanda de las familias.
Para que la recuperación sea más pareja, los expertos advierten que será necesaria una mejora en los ingresos de los consumidores y un repunte del consumo minorista.




