La actividad manufacturera argentina atraviesa un semestre complicado. Datos de la Unión Industrial Argentina muestran que en junio la producción retrocedió 1,8% interanual, mientras que de un mes a otro prácticamente se estancó con una caída de apenas 0,2%.
Lo más preocupante está en el balance: el primer semestre del año cierra con una contracción del 3% respecto al mismo período de 2025. Y mirando más atrás, la industria hoy opera 10% por debajo de los niveles que tenía en 2022 y 2023.
Sectores en crisis
El mapa industrial es desigual. La construcción sigue débil con caídas en los despachos de cemento (2,7%) y en el índice general del sector (2,0%). La metalmecánica y el acero también retrocedieron.
En cambio, hay señales de movimiento en otros rubros: la demanda de energía por parte de grandes usuarios creció 1,4%, y el patentamiento de maquinaria repuntó 9,4% respecto a mayo. Las exportaciones a Brasil mostraron dinamismo con un salto de 15,6%.
Quién sostiene el piso
La refinación de petróleo (impulsada por Vaca Muerta), la molienda de oleaginosas y algunos segmentos de alimentos y farmacéutica son los rubros que evitan una caída más pronunciada. Lo opuesto ocurre con electrodomésticos, autos y textil, sectores golpeados por la baja en el consumo interno y la competencia de importaciones.




