El Gobierno trabaja en definir cómo competirá en 2027 junto a los gobernadores que lo apoyan. Las negociaciones abarcan distintas opciones: desde formar listas conjuntas hasta acuerdos que permitan que cada sector compita sin anularse mutuamente.
Según fuentes oficiales, la Casa Rosada busca evitar la división del electorado libertario. Con Alfredo Cornejo en Mendoza, Leandro Zdero en Chaco y Rogelio Frigerio en Entre Ríos ya próximos a formar fórmulas en común, el Ejecutivo también avanza en negociaciones más complejas con gobernadores que prefieren mantener cierta independencia.
En ese grupo están Carlos Sadir de Jujuy, Osvaldo Jaldo de Tucumán, Raúl Jalil de Catamarca y Alberto Weretilneck de Río Negro, entre otros. Estos mandatarios quieren medirse en sus provincias sin diluirse en la estructura nacional de La Libertad Avanza.
Ofensiva contra peronistas
Paralelamente, el oficialismo planea una estrategia ofensiva: presentará candidatos propios en territorios gobernados por el peronismo, incluyendo Buenos Aires, La Rioja, Santa Fe, Tierra del Fuego y Formosa, con la intención de arrebatar esas gobernaciones.
El Gobierno sostiene que los vínculos con los gobernadores aliados están en buen momento, aunque ambos sectores ya sienten presión: algunos legisladores notan que los temas electorales comienzan a incidir en los debates del Congreso. Fuentes legislativas admitieron que varios aliados habilitaron sesiones parlamentarias basándose en la prioridad que ciertas leyes tenían para sus propias campañas provinciales.
Con meses por delante antes del cierre de listas, el Gobierno se esfuerza por avanzar simultáneamente en su agenda legislativa y en las primeras definiciones electorales que se irán concretando según avance el año.




