El grupo hutí de Yemen se atribuyó este martes el ataque con drones contra el aeropuerto Najran en territorio saudí, en el suroeste del país. Según su portavoz militar Yahya Sarea, la ofensiva logró un impacto preciso en una zona sensible de la instalación.
Los rebeldes señalan que el golpe fue una respuesta a incursiones saudíes con aeronaves no tripuladas sobre territorio yemení. Las autoridades saudíes aún no se pronunciaron sobre las reivindicaciones hutíes.
Este ataque se enmarca en una escalada rápida de tensiones. El 20 de julio pasado, los hutíes anunciaron una prohibición marítima contra buques vinculados a Arabia Saudí en el mar Rojo, alegando un bloqueo saudí sobre zonas bajo su control. Desde entonces, han reivindicado múltiples ofensivas con misiles y drones contra embarcaciones y objetivos energéticos.
Por su parte, la coalición liderada por Arabia Saudí reactivó los ataques aéreos contra lo que describe como objetivos militares hutíes en Yemen.
La escalada preocupa a nivel global. El incremento de hostilidades en la región elevó alertas sobre la seguridad del mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, aumentando el riesgo de un conflicto militar más amplio tras años de relativa estabilidad.
Yemen atraviesa un enfrentamiento desde finales de 2014, cuando los hutíes tomaron la capital Saná y gran parte del norte. Un año después, Arabia Saudí encabezó una coalición internacional para apoyar al gobierno yemení reconocido internacionalmente.




