A pesar de que el ministerio de Capital Humano aprobó 19 acuerdos colectivos entre sindicatos y empresas, el mundo gremial sigue en alerta. Desde la CGT hasta las CTA advierten que existe un techo oficial en las negociaciones salariales para evitar que la inflación se dispare.
Según fuentes del sindicalismo, los pactos homologados recientemente son excepciones. Lo común es que cuando logran acuerdos con aumentos superiores al 2% mensual, se encuentran con la resistencia de la secretaría de Trabajo. Desde el Gobierno atribuyen esta restricción al ministro de Economía, Luis Caputo.
El conflicto refleja la tensión entre el objetivo oficial de controlar precios y la presión gremial por recuperar poder adquisitivo en un contexto de inflación persistente.




