Una violenta inundación repentina golpeó el fin de semana el Gran Cañón de Arizona, dejando alrededor de 15 personas desaparecidas tras una crecida inesperada en Phantom Ranch, la conocida zona de acampe y senderismo del Parque Nacional.
El sábado por la tarde, fuertes tormentas provocaron que el Bright Angel Creek se desbordara de manera súbita en el cañón. La fuerza del agua destruyó puentes peatonales, arrastró rocas enormes y estructuras metálicas, modificando significativamente el terreno de la zona.
Autoridades del Servicio de Parques Nacionales evacuaron por vía aérea a 62 personas desde Phantom Ranch y el sendero North Kaibab. En un principio se estimaba que podían haber más de 20 desaparecidos, pero la cifra se redujo a 15 conforme avanzaron las tareas de verificación.
Hasta el momento no se han reportado muertes ni heridos, aunque continúan los operativos de búsqueda en la zona. Phantom Ranch, el campground y el sendero North Kaibab permanecen cerrados indefinidamente, al igual que la navegación en el tramo del río Colorado afectado por los escombros.
Los servicios de emergencia advierten que se esperan nuevas tormentas durante el domingo y lunes, con riesgo de nuevas inundaciones repentinas y desprendimientos de rocas. El terreno fue previamente afectado por el incendio Dragon Bravo en 2025, lo que intensificó las corrientes de agua y sedimentos.




