El Gobierno nacional autorizó a las empresas que trabajan para el mercado interno a acceder a financiamiento bancario en dólares, una apertura que hasta ahora estaba reservada exclusivamente a exportadores.
La medida se formalizó con el Decreto 736/2026, publicado en el Boletín Oficial, que modificó las restricciones que regían desde 2002. Los bancos podrán destinar hasta el 15% de sus depósitos en dólares para otorgar créditos a empresas radicadas en el país, aunque solo a personas jurídicas, no a individuos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que el objetivo es desbloquear la liquidez acumulada en el sistema financiero. Según sus palabras, la medida busca bajar las tasas de interés, generar empleo y reactivar la economía. Las empresas deberán liquidar los dólares prestados en el mercado oficial de cambios.
El Banco Central estableció resguardos macroprudenciales para evitar riesgos: los créditos exigirán un 125% de capital mínimo en comparación con préstamos estándar, además de evaluaciones sobre cómo las empresas enfrentarían cambios en el tipo de cambio.
El equipo económico estima que esta apertura permitirá movilizar entre 6.000 y 10.000 millones de dólares adicionales para financiar proyectos que hasta ahora enfrentaban costos prohibitivos en moneda nacional.




