La Fiscalía Departamental de Santa Cruz emitió este miércoles una orden de aprehensión contra el ex presidente de Bolivia, Evo Morales, acusado de liderar los 53 días de bloqueos que afectaron gravemente al país.
El caso se origina en una denuncia presentada a principios de julio por el Comité pro Santa Cruz y el Ministerio de Gobierno. Los investigadores lo sindicalizan como instigador del conflicto que paralizó la nación sudamericana.
Las acusaciones incluyen delitos de alzamiento armado contra la seguridad del Estado, terrorismo, atentados contra transportes y servicios públicos, asociación delictuosa e instigación a delinquir. También están bajo investigación el dirigente de la Central Obrera Boliviana, Marco Argollo, y el líder campesino de La Paz, Vicente Salazar.
El bloqueo prolongado provocó desabastecimiento de alimentos, combustible e insumos sanitarios. El saldo fue de al menos 16 fallecidos, trece de ellos por falta de atención médica. El gobierno estimó las pérdidas económicas en más de 3.000 millones de dólares.
Morales también enfrenta otra orden de detención por presunta trata de personas. Desde 2024 permanece en la región de Chapare, resguardado por cientos de seguidores que han impedido su captura hasta el momento.




