Con la llegada del frío, los animales que habitan la provincia muestran su capacidad de supervivencia. Mientras la nieve cubre los bosques de araucarias y coihues, la fauna se adapta con migraciones, cambios en su actividad y búsqueda de alimento en zonas más protegidas.
El invierno es el momento ideal para avistar algunas de las especies más representativas de Neuquén. En la cordillera es posible observar al cóndor andino o el águila mora; en lagos y ríos permanecen activos el cisne de cuello negro y distintas especies de patos silvestres. En la estepa y montaña se encuentran choiques, guanacos, zorros colorados y gatos monteses.
Además, durante esta estación llegan miles de aves migratorias que recorren rutas ancestrales desde otras regiones. Los humedales, lagunas y ríos provinciales se transforman en refugio y punto de descanso, posicionando a Neuquén como uno de los mejores destinos patagónicos para el avistaje de aves.
Dónde ir a observar
Las Áreas Naturales Protegidas provinciales ofrecen experiencias guiadas para conocer la fauna y los ambientes locales. También están disponibles destinos como Caviahue-Copahue, Villa Pehuenia-Moquehue, San Martín de los Andes, Junín de los Andes, Villa La Angostura y la Región del Alto Neuquén.
Recomendaciones para observar responsablemente
Los especialistas aconsejan mantener distancia con los animales, evitar alimentarlos y respetar los senderos y orientaciones de los guías. La mejor fotografía es aquella que no altera el comportamiento de la fauna.
Clubes de avistaje
Para iniciarse en esta actividad, los Clubes de Observadores de Aves (COA) realizan salidas abiertas. COA Zapala: Claudia, +54 9 2994 01-3868. COA Las Lajas: Cecilia, +54 9 2942 66-0317.




