La erupción del volcán Etna volvió a golpear el tráfico aéreo en Sicilia. El aeropuerto de Catania tuvo que cerrar todos sus vuelos hasta las 18:00 del miércoles, dejando en tierra 55 operaciones de salida ese día. Desde que comenzó la actividad volcánica hace seis días, ya acumulan casi 400 vuelos cancelados.
Las restricciones obligaron a desviar decenas de aviones hacia otros aeropuertos de la región: Palermo, Trapani y Comiso absorbieron parte del tráfico. En Comiso, la ceniza volcánica forzó el cierre durante varias horas de la mañana.
El impacto se sintió también en Malta, a unos 220 kilómetros al sur. Las nubes de ceniza llegaron hasta la isla y afectaron operaciones aéreas. Tan importante fue el efecto que la Socjeta Muzikali la Stella Levantina, una sociedad cultural maltesa, debió posponer un espectáculo pirotécnico de las fiestas de Santa Marija porque el lugar de lanzamiento de fuegos queda cerca de la trayectoria de aproximación al aeropuerto.
El Etna sigue siendo el volcán más activo de Europa. Los centros de monitoreo registran que la nube de ceniza continúa desplazándose hacia el sur y el suroeste, alcanzando desde Malta hasta el norte de Libia.




