La deuda pública estadounidense rompió un nuevo récord al superar por primera vez los 40 billones de dólares. El Departamento del Tesoro reportó que el pasivo federal alcanzó 40.047 billones, apenas cinco meses después de haber saltado la barrera de los 39 billones.
Para dimensionar el crecimiento: la cifra actual es más del doble de lo que era en enero de 2017, cuando Donald Trump asumió su primer mandato (entonces rondaba los 19,95 billones).
De ese monto total, 32.266 billones corresponden a deuda en manos del público, mientras que 7.782 billones son deuda intragubernamental.
Los especialistas atribuyen el acelerado endeudamiento a varios factores: el aumento de gastos militares y programas sociales, los intereses acumulados, y el impacto fiscal del cese de aranceles a importaciones (una medida que la Corte Suprema declaró ilegal). También señalan que el Gobierno actual gasta aproximadamente dos billones de dólares anuales más de lo que ingresa por impuestos.




