Un enfermero fue condenado en Esquel por sustraer morfina del Hospital Zonal en dos ocasiones durante 2024 y 2025. El tribunal mixto le impuso dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional y lo inhabilitó para ejercer su profesión durante cinco años.
Marcelo Gustavo Villarroel, quien tenía más de 30 años de carrera, fue hallado culpable de robar ampollas del medicamento opiáceo en la guardia del hospital donde se desempeñaba. Las siete ampollas sustraídas nunca fueron recuperadas y se desconoce el destino de la morfina.
Los robos ocurrieron en la madrugada del 26 de diciembre de 2024 y el 5 de enero de 2025, momentos en los que había menos personal en servicio. Para acceder al medicamento, Villarroel le robó la llave de la caja de seguridad a una compañera del hospital.
El tribunal consideró como agravantes el abuso de su posición de confianza como funcionario público, el conocimiento detallado de las rutinas de seguridad y la reiteración del delito en un breve lapso. También pesó la naturaleza del bien sustraído: la morfina es un medicamento de disponibilidad restringida y reducir sus reservas afectó la capacidad de respuesta del servicio de emergencias.
La causa se abrió tras la denuncia del director del hospital al detectar faltantes de medicación sensible. La instalación de cámaras de vigilancia permitió identificar a Villarroel como responsable de los robos.




