El Banco Central proyecta que Argentina ingresaría más de US$50.000 millones en divisas hacia 2030 desde energía y minería, un salto de casi 290% respecto a los US$13.000 millones estimados para 2025.
La proyección se sustenta en las nuevas políticas de promoción de inversión, particularmente el RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) y sus variantes, que buscan atraer capital hacia estos sectores estratégicos. El alza de precios internacionales del petróleo —impulsada por la guerra en Medio Oriente— y proyectos como Vaca Muerta aceleren el panorama.
Según el último Informe de Política Monetaria del Banco Central, los números crecerían año a año: US$19.000 millones en 2026, US$24.000 millones en 2027 (cuando arrancaría Vaca Muerta Oil Sur), US$28.000 millones en 2028 y US$34.000 millones en 2029.
En 2030 se concentraría el mayor volumen: US$34.000 millones de energía y US$17.000 millones de minería. El Banco Central sostiene que el Gobierno "está corrigiendo décadas de sesgo antiexportador" en la economía argentina.




