El capitán de Boca, Leandro Paredes, entró desde el banco en el segundo tiempo de la vuelta de la semifinal ante Vasco Da Gama en Río de Janeiro y fue la pieza clave para la clasificación. Con un derechazo seco desde afuera del área en el minuto 42 del complemento, selló la victoria 3-1 que metió a los Xeneizes en la final de la Copa Sudamericana.
Paredes venía de una lesión en el isquiotibial que lo dejó fuera de la ida, donde Boca perdió 1-0. Pese a no estar al cien por ciento en lo físico, su jerarquía hizo la diferencia cuando más importaba. El arquero Leo Jardim quedó mal parado y su reacción no fue suficiente para evitar que la pelota entrara pegada al poste.
"Es difícil encontrar palabras para explicar lo que sentimos", dijo Paredes después del partido. El mediocampista remarcó que el grupo "da lo que no tiene" y que van "por buen camino" rumbo a la final, que se jugará en Barranquilla, Colombia, el próximo 21 de noviembre.
El volante campeón del mundo en Qatar 2022 también agradeció al cuerpo médico por el trabajo rápido en su recuperación y valoró el desempeño colectivo en el segundo tiempo, tanto en esta llave como en la ida.




