Un estudio del Instituto Periferias sobre la situación económica en asentamientos de todo el país mostró que el 59,8% de las familias en barrios populares se encuentra endeudada.
La investigación, que analizó a más de 5.000 familias, revela que el endeudamiento responde principalmente a necesidades básicas: el 42,3% contrajo deudas para comprar alimentos y poder alimentarse.
Respecto de las formas de financiamiento, los datos muestran que el 37,8% se endeudó mediante tarjetas de crédito, el 28,7% recurrió a conocidos o familiares, el 23,6% a particulares y el 23,3% a aplicaciones y billeteras virtuales.
El endeudamiento con prestamistas privados genera particular preocupación: el instituto señala que estas prácticas suelen vincularse con estructuras delictivas que aprovechan la vulnerabilidad económica para consolidar control en las comunidades.
Daniel Menéndez, director del Instituto Periferias, atribuyó la situación a las políticas económicas nacionales que habrían erosionado el poder adquisitivo de los salarios, forzando a las familias a buscar crédito para subsistir. El sociólogo también alertó sobre el acceso de prestamistas informales sin regulación estatal en contextos de endeudamiento masivo.




