En vísperas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre en Estados Unidos, casi 48 millones de personas ya ejercieron el voto anticipado, quebrando el récord previo de 2022 para comicios de medio mandato.
Según datos del Election Lab de la Universidad de Florida, se registraron 47,9 millones de votos anticipados al mediodía del viernes, superando los 45,9 millones emitidos antes del día de las elecciones hace dos años.
El repunte es particularmente notorio en estados clave donde hay contiendas cerradas por el Senado. En Texas, más de 6 millones de personas votaron de forma anticipada hasta el miércoles, con un aumento de participación presencial del 50% respecto a 2022. Carolina del Norte registró un incremento del 37%, mientras que Carolina del Sur ya superó el total de votos anticipados de todo el año pasado.
Un dato llamativo: en los estados que registran afiliación partidista, los demócratas inscritos representan el 44% de los votos anticipados, frente al 31% de los republicanos y 25% de votantes no afiliados. Michael McDonald, politólogo que supervisa el Election Lab, destacó especialmente el aumento de participación entre votantes negros e hispanos, sobre todo en comunidades a lo largo de la frontera entre Texas y México.
Pero los especialistas advierten: estas cifras no predicen automáticamente el resultado electoral. Los republicanos históricamente tienden a votar en mayor número el mismo día de las elecciones, lo que podría cambiar el panorama. Además, una participación anticipada más alta no garantiza una participación total más elevada.
El próximo martes se elegirán los 435 miembros de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y 36 gobernaciones.




